Qué construimos (y qué no)
Para los mundos que conocemos bien: educación, consultoría, edición, investigación. Bases de conocimiento consultables que muestran sus fuentes. Flujos de propuestas y justificación que se preparan a partir de trabajo anterior. Flujos de conversión y publicación con la redacción como último paso. Asistentes sobre vuestra propia metodología. Y las capas que un escáner señaló como ausentes.
Lo que no construimos: sistemas que evalúan, seleccionan o admiten personas. Eso cae bajo el régimen europeo más estricto y es cosa de especialistas. Si vuestra pregunta va por ahí, te lo decimos en la primera conversación, no en la tercera semana.